Defensora de las tierras ancestrales, enemiga de los grandes terratenientes, depredadores forestales, empresarios avaros, capitalistas.
Si la persona desaparecida en el Wallmapu fuese un Latifundista o un Carabinero estarían todos los medios de Comunicación informando día a día y todas las FF.AA desplegadas en su búsqueda.
Pero NO, Julia Chuñil es una dirigenta Mapuche y Defensora Ambiental, una piedra en el zapato para muchos empresarios madereros. Van 2 años y 8 meses con el Wallmapu militarizado, y eso claramente NO es para proteger al Pueblo Mapuche.
¿Dónde Está Julia Chuñil?
Denunciamos la violencia estructural que enfrentan las comunidades Mapuche, en su lucha contra la usurpación de tierras ancestrales, enfrentando amenazas directas y sistemáticas por proteger sus territorios y cosmovisión.
Las amenazas de latifundistas y empresarios forestales contra Julia Chuñil Catricura comenzaron el 2018, con agresiones verbales e intimidaciones físicas, presionando para vender o abandonar su tierra, las que han seguido todos estos años.
Exigimos aparición inmediata y respuesta ante la desaparición de Julia Chuñil. Hacemos el llamado a sumar fuerzas para enfrentar el silencio cómplice de las instituciones y para radicalizar las formas de lucha.
Reivindicamos la resistencia de las comunidades mapuche que, por medio del control territorial ejercen su derecho ancestral frente a poderes empresariales que ven en la tierra un recurso explotable, no un espacio de vida, ni menos ancestral.
En la región de La Araucanía y áreas circundantes , se ha denunciado la presencia de grupos paramilitares que actúan en defensa de los intereses de empresas forestales y propietarios de tierras. Entre ellos, destaca el “Comando Hernán Trizano” (CHT), integrado por agricultores y terratenientes, vinculado a actos de violencia contra comunidades mapuche que buscan recuperar sus tierras ancestrales. También se han reportado otros grupos similares en la región de Malleco, acusados de ataques armados y la quema de viviendas de comuneros mapuche.
Además, la Asociación para la Paz y la Reconciliación en La Araucanía (APRA) ha sido definida por algunos medios como una organización de extrema derecha debido a su retórica anti-indigenista, existiendo documentación del actuar violento de este grupo sobre las comunidades Mapuche.
POR EL CASO DE JULIA CHUÑIL
Una vez más, observamos la falta de atención mediática y política, cómo tendencia social histórica en Chile. Donde las problemáticas que afectan al pueblo mapuche suelen ser, subrepresentadas o estigmatizadas en los medios de comunicación. Donde la cobertura mediática del conflicto chileno-mapuche tiende a reproducir estereotipos y no aborda de manera adecuada las demandas y derechos del pueblo mapuche.
Es fundamental que la sociedad civil, los medios de comunicación y las autoridades otorguen la atención necesaria a casos como el de Julia Chuñil, garantizando una cobertura informativa justa y una acción política efectiva para proteger a los defensores de derechos humanos y ambientales en Chile.
La familia de Julia ha interpuesto una querella criminal contra quienes resulten responsables de su desaparición, enfatizando la necesidad de una investigación exhaustiva y la activación de mecanismos de protección para defensores ambientales, como el Acuerdo de Escazú.
Fuente: Resumen Latinoamericano